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Villa 1 11 14 – Comedor Comunitario.

Taller destinado a un grupo de mujeres .

Hacía ya un tiempo que se realizaban talleres en un comedor comunitario en uno de los bordes de la villa 1 11 14, del Bajo Flores. Al comedor asisten personas que almuerzan y niños que meriendan. A partir de un programa de apoyo social a comunidades vulnerables (y vulneradas), se habían ya realizado tres talleres destinados a mujeres. El tema? Violencia de género. Pero como suele ocurrir en este y en cualquier otro espacio, los emergentes aparecen y es necesario e importante escucharlos. Al ser una temática difícil de abordar, las mujeres que asisten no lo hacen a todos los encuentros, lo cual trae otro tipo de dinámica grupal, al no haber un grupo conformado.

Ese día miércoles, a las 13 hs, cuando llegamos a brindar el taller, ya había algunas mujeres que estaban desde la hora del almuerzo, sobre todo algunas que colaboran con la limpieza y cocina del comedor, estaba la dueña y su hija.  Era un día distinto, la noche anterior habían baleado la puerta del pasillo que es la entrada a uno de los departamentos donde se encuentra el Comedor. El tema de conversación en el encuentro fue ese acontecimiento. También fueron surgiendo otros temas como, por ejemplo, “viste que mataron al hijo de Cesar? Qué terrible!” y después cambiaban de tema, siendo el anterior un titular más del diario sin mucha explicación ni reflexión sobre el mismo.

Poco a poco, en la ronda inicial y con el pase de palabra, lo que facilita la escucha y la circulación de la palabra, se retomó lo acontecido en el taller anterior. Se invitó a pararse para llevar a cabo un caldeamiento y esto llevó al desarrollo de una escena. El psicodrama y sus recursos ya estaban en acción y la participación de las mujeres era activa, lo cual facilitaba la actividad grupal.

En el momento de evocar la escena, cada una contó brevemente una donde eran protagonistas, se votó una de ellas según la elección de cada participante y se eligió a la más votada.

Una de las mujeres a quien llamaremos Carolina comenzó a contar una escena: “ hace ya algunos años, me toqué en una teta un bulto, me dio mucho miedo de que sea algo malo y de morirme, así que no le dije nada a nadie. Ese bulto en mi teta (se tocaba mientras hablaba) fue creciendo”.

Ella había asistido con una de sus hijas, según dijo tenía dos, de 8 y 10 años. Estaba con la de 8. Ante esto una de las coordinadoras del taller le solicitó a la co- coordinadora si podía llevarla a la cocina y jugar con ella, hacerla dibujar o pintar. Lo importante era que no estuviera presente en la escena que iba a contar y llevar adelante su madre en el espacio escénico. Asimismo, esto quizás facilitaría el relato de Carolina. Es común que se hable abiertamente frente a los niños  de cualquier tema, incluso de la muerte o del miedo a esta. Se le explicó a Carolina el motivo por el cual se le pidió a la niña que se retire a jugar.

Siguió el relato de la escena: “yo me imaginaba estar frente a mis hijas y decirles que me iba a morir. Fui al médico en un Cesac (Centro de Salud) y me ordenaron una ecografía mamaria. Saqué turno y me la fui a hacer. Ya el bulto se notaba a simple vista. Yo tenía mucho miedo y por eso nunca fui a buscar el resultado. Aún tengo el bulto, a veces me duele cuando me toco con el brazo o la cartera”.

Ya en el espacio escénico, se le pidió a Carolina que elija a dos yo auxiliares que iban a ser sus dos hijas. Una de las que eligió era la dueña del comedor y otra una mujer más joven a quien parecía no conocer demasiado. El desarrollo de la escena se fue dando de a poco y la emoción y angustia de Carolina iban en aumento. Ella les hablaba a sus hijas y les contaba que “tenía miedo a morirse y a dejarlas solas”.

Los recursos utilizados a partir del psicodrama fueron: soliloquio, doblajes, entre, intercambio de roles y espejo. Poco a poco la palabra cáncer comenzó a circular reemplazando al “tener algo malo”. La importancia de ponerle nombre a las “cosas difíciles de decir”, de escucharlas, de sentirlas, de poder trasmitir. La palabra comenzó a circular y a hacerse cuerpo, lo que permitió que ese cuerpo pudiera expresarse, se animara a tocarse, a nombrarse, a ponerse colores, sonidos, sensaciones, intensidades; que aparecieran otros sentidos, otras líneas de sentido comenzaron a atravesar el espacio, a Carolina y a todas aquellas que estábamos compartiendo el taller.

En el soliloquio comenzó a aparecer el sentir y ya no el pensar. En los doblajes las múltiples versiones y emociones comenzaron a aparecer desestructurando la historia; creando nuevos territorios, donde el desterritorializar y reterritorializar es posible cuando se desbloquea una situación, cuando se sacan los rótulos, donde los cajones dejan de tener etiquetas. El Entre facilitó romper el “deber ser”, y los sonidos, movimientos, vibraciones diferentes ayudaron  a que el sentimiento y la emoción se instalara en la escena. El intercambio de roles facilitó la palabra, el poder hablarle a ese otro que estaba enfrente y contarle sus miedos, develar sus sentires, y poder ponerle palabras a ese otro (sus hijas) y hablar desde ellas. El espejo hizo que Carolina se vea tocándose la teta, inmóvil, con miedo, viendo que el tiempo pasa y que los pasos no la llevaban a buscar el resultado de la ecografía. Recorrer ese camino donde la salud y la enfermedad tironean a veces anárquicamente.

Y Carolina habló, dijo, escuchó, lloró, sintió, expresó, compartió, decidió… ir a buscar los resultados.

En las multiplicaciones dramáticas se desplegaron otras escenas, otros sentidos, otras versiones, otros sin sentidos, otros bla bla, otros balbuceos que fueron bordeando otras realidades … la de cada uno, la de Carolina, la del grupo, la del barrio, la del comedor, la del tiroteo de la noche anterior, donde las palabras vida y muerte bordean lo cotidiano, ese quehacer cotidiano que nos lleva a buscar lo visible mientras que hay tantas realidades bajo los pliegues, como decía Tato Pavlovsky, es en los bordes donde pasan las cosas.

Lic. Fernanda Saint Lary – Lic. Malenka Pavlovsky
Escuela de Psicodrama Pavlovsky